Si me permitís compararos el examen en el Centro de Selección con una batalla, leer con atención la frase de Sun Tzu.

Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no debes temer el resultado de cientos de batallas. Si te conoces a ti mismo pero no al enemigo, por cada victoria que ganes también sufrirás una derrota. Si no conoces ni al enemigo ni a ti mismo, sucumbirás en cada batalla.

El conocimiento de tus fortalezas y áreas de mejora emocionales, actitudinales y académicas, y las preguntas a las que te enfrentas en el examen, os llevará de una forma segura hacia la consecución de vuestra plaza en el Ejército.

El conseguir una plaza en el Ejército va a depender de la capacidad de conocerte a ti mismo. Estudiar es condición necesaria pero no suficiente para alcanzar el éxito.